Tipos de masajes que ofrezco
En el centro trabajo dos líneas de masajes claramente diferenciadas, según tu objetivo. Cada una tiene técnica, duración y frecuencia distinta. No es lo mismo querer reducir medidas que querer aliviar dolores musculares de tanto trabajo o estrés.
Masajes Reductivos
Pensados para modelar tu figura, reducir medidas y mejorar la circulación. La técnica combina maniobras profundas con movimientos drenantes para estimular el sistema linfático y movilizar las grasas localizadas. No es magia: requiere constancia (un plan de sesiones) y se potencia mucho con alimentación adecuada y actividad física.
- Reducción visible de medidas en abdomen, cintura, glúteos y piernas
- Mejora de la apariencia de la celulitis y la piel de naranja
- Estímulo de la circulación sanguínea y linfática
- Sensación de figura más definida y firme
- Combinable con otros tratamientos corporales para potenciar resultados
Masajes Descontracturantes
Para aliviar tensiones musculares acumuladas por estrés, mala postura, horas de oficina o esfuerzo físico. La técnica trabaja sobre los puntos de mayor tensión con presión profunda controlada, liberando contracturas y devolviendo movilidad a la musculatura.
Esto NO es un masaje de spa relajante superficial. Es un trabajo específico sobre la musculatura tensa. Algunas zonas pueden sentirse sensibles durante la sesión, pero el alivio posterior es notorio.
- Alivio de dolores cervicales, dorsales y lumbares
- Liberación de contracturas musculares específicas
- Mejora del rango de movimiento articular
- Reducción del estrés físico y mental
- Mejora del sueño y la sensación general de bienestar
Para quién está pensado cada masaje
Reductivos: personas con grasa localizada, retención de líquidos, post-parto, o quienes complementan dieta y ejercicio con un tratamiento corporal específico.
Descontracturantes: personas con dolor de espalda o cuello por trabajo de oficina, conductores, deportistas con sobrecargas musculares, o quien acumula tensión por estrés.
Cómo es la sesión
Antes de cualquier masaje hago una evaluación corta para entender qué zona quieres trabajar, cuál es tu objetivo y si hay alguna contraindicación (embarazo, hipertensión no controlada, lesiones recientes, etc).
La sesión típica dura entre 45 y 60 minutos. Trabajo con aceites de calidad y técnica adaptada a tu objetivo y tu sensibilidad. No es lo mismo el primer masaje (donde voy descubriendo tus puntos de tensión o tus zonas a tratar) que las sesiones siguientes con un plan ya armado.
Cuántas sesiones se recomiendan
Para reductivos: el cambio visible suele requerir de 8 a 15 sesiones, con frecuencia de 2 veces por semana al inicio y luego 1 vez por semana. Sesiones aisladas no muestran resultados sostenidos.
Para descontracturantes: depende del estado. Una contractura específica puede resolverse en 1 a 3 sesiones. Tensiones crónicas necesitan mantención regular (1 sesión cada 2 a 4 semanas).
Preguntas frecuentes
¿El masaje reductivo duele?
No debería doler, pero sí se siente más profundo que un masaje relajante de spa. La intensidad se gradúa según tu tolerancia. Si sientes mucho dolor, lo conversamos para ajustar.
¿En cuántas sesiones se ven resultados de reducción?
Algunos cambios sutiles se notan desde las primeras 3 a 5 sesiones (menos hinchazón, mejor tono). Cambios de medidas reales requieren constancia. Y siempre acompañado de hábitos correctos.
¿Puedo combinar masajes reductivos con otros tratamientos?
Sí, y es ideal hacerlo. Se potencian con ozonoterapia, mesoterapia con vitaminas, y otros tratamientos corporales. En la evaluación inicial podemos diseñar un plan combinado según tu objetivo.
¿Hay alguna contraindicación?
Embarazo (especialmente primer trimestre), trombosis, várices graves, infecciones cutáneas activas, hipertensión no controlada y enfermedades oncológicas activas son las contraindicaciones principales. Lo revisamos en la consulta inicial.